Hola a todo@s! si aquí estoy después de éste tiempo de ausencia.
Ustedes disculpen por favor, no se si les pasa, pero a mi se me hace difícil
manejar el tiempo. Cuando llegué a Singapore como todo era nuevo, yo me sentía
turista y “me permitía” tomar tiempo para pasear y escribir este blog que tanto
placer me da. Luego de un tiempo, Singapore dejó de ser un lugar de paseo para
convertirse el lugar donde vivía; con todo lo que eso implica, empezaron
horarios y responsabilidades. Sin darme cuenta, la turista desapareció y llego
la habitante de Singapore, que paseaba por los lugares sin mirarlos porque
estaba pendiente del reloj.
Recuerdo perfectamente cuando conocí la ciudad de Granada en Andalucía
en el sur de España (I love Andalucía!). Yo miraba y estaba tan embelesada, que
casi no podía caminar. Paraba a cada paso, deslumbrada por esa belleza. Y los
granadinos/as (la gente que vive allí) simplemente caminaban. Yo pensaba.. “esta
gente que afortunada ver todos los días ésta maravilla!”. Pero la verdad es que
para ellos era común, y claro que veían, pero sin mirar.
A mi me pasa lo mismo cada vez que llego a una nueva ciudad. Los años
no vienen solos dicen, así que ahora he podido darme cuenta y he decidido “parar
el tiempo” y salir a pasear de nuevo, pero a pasear de verdad, y por eso estoy aquí
con ustedes, para que paseen conmigo, vamos!
Hoy nos vamos de shopping. Pero a este “shopping” se va con zapatillas cómodas, una mochila, porque seguro comprarás mas de lo que piensas, y muuuucho tiempo. Let’s go to Mustafa Center!
Mustafa Center está ubicado en Syew Alwi Road en Little India. El
local tiene 4 pisos en donde se exponen 300.000 ítems, si lees bien, trecientos
mil productos. Cubriendo un área de 400.000 sq ft o 37.162 metros cuadrados. Es
un local gigante, --en realidad dos edificios unidos con un puente-- pero la sensación
adentro no es de mucho espacio, todo lo contrario, hay tantas pero tantas cosas
que te sientes apretado. Durante los fines de semana lo visitan 15.000
clientes, (según su página web), de todas las nacionalidades. Aunque claramente la mayoría de sus compradores son de India, es realmente una de las atracciones turísticas de Singapore. Esta abierto durante las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Para lograr esto, trabajan en Mustafa Center 1862 personas.
Ir a Mustafa es toda una experiencia, es un viaje en si mismo. El
local comercial tiene muchas entradas, en algunas hay personas que te guardan
tus maletas o paquetes afuera del local ya que no se puede entrar con grandes
bultos. Vamos a entrar por la joyería, la cantidad de oro que se ve allí es increíble
para mi, paredes cubiertas con todo tipo de adornos para las mujeres hechas en
oro. Pulseras, collares, aros, anillos, muchos, muchísimos! el color del oro es
algo diferente, como más rojizo. Todas las joyas están sobre un fondo de
terciopelo morado, lo que hace todo el lugar aún más imponente. El oro resalta.
Los collares son algo espectacular, son grandes, muy grandes. Es evidente que
el objetivo es que se vea y se ve!
Seguimos paseando e inmediatamente después del oro y la plata encontramos
los electrodomésticos. Aspiradoras, planchas, exprimidores y linternas te sacan
de un soplido todo el glamour y esplendor del oro.
Cuando te acostumbraste un poco a ver teléfonos con botones, pavas eléctricas y rice cooker (olla arrocera eléctrica) sin saber porque has seguido caminando y te encuentras con miles de relojes. Otra vez el brillo y la sorpresa. Así es Mustafa, vas pasando de un lugar a otro y recibiendo estímulos de las cosas que te hablan y tu mente no procesa.
En el piso de supermercado encontramos curry en paquetes de 1 kg y frascos de guee de 5 kg --Guee: matequilla clarificada, muy utilizada en India, Bangladesh, Nepal, Sri Lanka y Pakistan--. También hay tomate de Italia y aceitunas de España.
Cuando te acostumbraste un poco a ver teléfonos con botones, pavas eléctricas y rice cooker (olla arrocera eléctrica) sin saber porque has seguido caminando y te encuentras con miles de relojes. Otra vez el brillo y la sorpresa. Así es Mustafa, vas pasando de un lugar a otro y recibiendo estímulos de las cosas que te hablan y tu mente no procesa.
En el piso de supermercado encontramos curry en paquetes de 1 kg y frascos de guee de 5 kg --Guee: matequilla clarificada, muy utilizada en India, Bangladesh, Nepal, Sri Lanka y Pakistan--. También hay tomate de Italia y aceitunas de España.
El estante con las especias es imponente, estudiando esa góndola uno puede tener un título académico en especias. En Mustafa también hay productos frescos, verduras, carnes y pescados.
Las alfombras, los espejos y las escaleras conviven en el mismo piso y lugar.
Nada sigue un orden, todo está puesto allí. Eso me gusta, el desorden confunde nuestra mente y empieza a ser divertido.
Seguimos caminado aunque ya estamos cansados pero la curiosidad nos gana, encontramos productos para oficina y útiles escolares, cintas de pegar, todas las que existen.
Luego sigue la librería, mirando los estantes encontramos el Corán y sin ni siquiera movernos, solo girando la cabeza 45 grados encontramos un libro de cómo preparar Tapas españolas y ole!
Mustafa es todo, orina de vaca embotellada a 1,70 dólares y coco de Tailandia,
olores a sahumerio y perfumes franceses, Coca Cola de 2,25 litros y agua del mismísimo
Río Ganges --Río Ganges: Considerado un río sagrado para los hindúes, nace en
el Himalaya occidental y desemboca después de 2510 km en el mayor delta del
mundo, el delta del Ganges en el golfo de Bengala--
Terminé cansada tomando un Mango Lassy en el bar al lado del Mustafa,
rodeada de gente diferente, comiendo con la mano, cuchara o tenedor, usando
zapatillas, turbante o sari. Quizás Mustafa es un poquito de todo lo que usamos
los seres humanos sin clasificar.
No disfruto particularmente del proceso de comprar, paseé 3 horas y compré 4 cosas, pero la verdad es que siempre que salgo de Mustafa, además de cansada, me siento más “open mind”,
menos estructurada. Gracias Mustafa por abrir mis sentidos y mi mente.
Espero que hallan disfrutando el paseo, yo lo pase genial! Gracias por
pasear conmigo!
Hay que pasear más! Paren el
tiempo y paseen, no importa donde estén, si son recién llegados o llevan una
vida entera en el mismo lugar. Paseen y diviértanse!



Que increíble la descripción del Mustafa. Es realmente una aventura y una experiencia extraordinaria visitarlo.
ResponderBorrarMe contaron la anécdota que el señor Mustafa, proveniente de la India, tenía un puestito chiquito en la calle justo donde hoy se encuentra el exuberante centro comercial. Luego de morir, su hijo decidió que emprendería un negocio como su padre, quería rendir homenaje a el. Ese negocio se convirtió en lo que es hoy Mustafa.
Pao me encantó como expresaste lo que te pasa con el tiempo, los lugares y como el habituarse te hace perder la magia. Eso me está pasando a mi también. :( Pensaba que quizá por eso tanta gente tiene una especie de adicción a moverse de lugar y viajar. Cuando llegas a un nuevo lugar estás más viva, mas consiente del presente del momento, del ahora.
Gracias por compartir esto...!!! Espectacular relato!!!
Gracias Rosario! que interesante lo que nos contas! Que bueno que disfrutaste el post!
Borrar